Dani Sanchez-Crespo

Dani Sanchez-Crespo

13-02-2022

03:38

Saben que yo me dedico a analizar todo lo que veo. Hospitales. Parques temáticos. Aviones. Les he intentado contar cómo mejorar las cosas más diversas. Hoy, me centraré en algo que nos es muy cercano: cómo mejorar un ser humano. Dentro hilo.

Y lo digo totalmente en serio. Como profesor, como padre, como persona, llevo años observando la conducta humana. Y creo que tengo una opinión bastante fuerte de cuáles son las 10 características más importantes para desarrollarse como persona.

Dedico este hilo a todos los padres. Piensen en estas diez características para sus hijos. Foméntenlas, cultívenlas. Y para los profesores. Creo que nuestro éxito como sociedad depende en buena medida de mejorar en estos factores. Vamos allá.

La primera es la bondad. En un mundo cada vez más superpoblado y conectado, es fácil perder la empatía con los otros. Por eso no podemos dar la bondad como algo asumido: hay que entrenarla. Repetir a los peques que todos tenemos que ser buenas personas.

Un ejemplo: iba el otro día por una calle peatonal, de esas donde puede ir un coche, pero debe ir lento. Sube un coche a toda velocidad. Había una niña de 6 años yendo en bici. Su madre grita “vigile!”. El conductor baja la ventana, y chilla: “aparta, subnormal”. Y se larga.

Algo está fallando si toleramos conductas como ésta. Durante demasiados años nuestros medios de comunicación han entronizado mala gente. Padres han aguantado hijos descarriados. Señores: la bondad no es opcional. Ni es gratis. La bondad es necesaria.

La segunda es el esfuerzo. Medirse con el obstáculo y disfrutar haciéndolo. Meter en la cabeza a los críos que el mundo avanza cuando todos damos lo mejor de nosotros mismos. Afirmar sin complejos que estimular por arriba no impide igualar por abajo.

He conocido mucha gente en mi vida. Y no falla: los que han triunfado, ya sea en lo económico, familiar, científico, o lo que sea, en general no eran unos vagos. Que puede haber otros factores, claro! Pero el esfuerzo siempre era parte de la receta del éxito.

La tercera cualidad es el saber ir por libre. Avanzar requiere ir donde no ha ido nadie antes. Y eso requiere asumir que no somos una manada. Las invenciones, la creatividad, requieren una persona que dice “ahí, donde está oscuro? Ahí voy yo”.

Damos una educación demasiado plana. Que no fomenta la locura individual, que no fomenta el “si tú crees en eso, persíguelo”. Apoyemos al raro, al diferente, al que mira el techo. Seguramente está viendo cosas que nadie más puede ver.

La cuarta: el retraso de la recompensa. O, si prefieren un término más simple, la paciencia. En la vida, pocas cosas son rápidas de conseguir. Y las que se logran rápido son una fracción de lo que pueden llegar a ser, si somos pacientes. Si retrasamos recompensas.

Nos cansamos demasiado rápido. Lo queremos todo ya. Señores, que Dyson hizo 5000 prototipos para inventar el aspirador ciclónico. Y Edison más de 1000 para inventar la bombilla. Si hubiesen querido resultados YA, no habrían conseguido nada.

La quinta les sorprenderá: la oratoria. Esto lo he visto como profesor una y otra vez. Para desarrollarse en la vida es importante saber explicarse. Cuánta gente es buenísima en lo suyo, pero no generan sinergias sociales por no saber comunicar.

Saber estructurar un discurso. Saber dosificar la información. Saber generar y mantener interés. No divagar. Cuando uno ve grandes divulgadores, ya sea Arguiñano, Carl Sagan, o quien sea, se da cuenta que saber explicarse bien es la mitad de su éxito.

Vamos por la sexta: la capacidad de concentración. Y aquí estamos nadando contra corriente: el mundo moderno nos entrena en la distracción constante, en el hiperestímulo sensorial. Pero el trabajo intelectual requiere un focus que la vida a veces nos niega.

Tenemos que enseñar a los chavales qué son las distracciones. Enseñarles que son opcionales. Enseñarles que no hacer nada ni estar constantemente entretenido es útil. Ya puse esta charla el otro día, es un resumen excelente:

La séptima no debería sorprender a nadie, y menos viniendo de mí: la curiosidad, entendida por el interés en observar y analizar fenómenos y conductas. El mundo nos ofrece miles de patrones, y estudiándolos podemos aprender y diseñar cosas.

Prácticamente todo lo útil que se me ha ocurrido en la vida ha sido paseando, mirando por la calle, tirando conexiones a la realidad que nos rodea. Tenemos que sacar a los críos del aula, llevarlos a entornos estimulantes, y educarlos en la curiosidad.

Para la octava he elegido la audacia, y ésta es una cualidad que se educa muy poco en nuestro país. La audacia es lo que nos lleva a decir “voy a subir el Everest”. “Voy a ganar el Nobel”. La audacia es esa pequeña dosis de imprudencia que nos lleva al descubrimiento.

Educamos a los chavales para que sean normales. Para que hagan lo que toca. Y no les repetimos lo suficiente que para conseguir grandes cosas hay que romper algún plato. Con mesura, pero el riesgo es necesario en cualquier aventura que se precie.

Para la novena, una que me definieron una vez a la perfección: la excelencia. Ojo a la definición: la excelencia es la capacidad de hacer lo correcto, aún cuando nadie nos observa. Me parece una cualidad importantísima, y una definición espectacular.

Cuando no nos vigilan nos escaqueamos. Hay quien roba. Hay quien se salta las leyes. No puede ser que nuestra conducta se degrade en el momento que nos dejan a solas.

Y acabo con la décima: el altruismo. Vivimos en un mundo ultra-competitivo, donde nos educan para triunfar, para ser mejores, para superar a los demás. Pero cuando uno mira escalas de tiempo más grandes y sistemas más complejos, descubre que es el altruismo…

… y no la competencia lo que los hace triunfar. Que los beneficios sociales del altruismo y la cooperación superan a la suma de beneficios individuales de la competencia. Necesitamos individuos conscientes de que todos formamos parte de una red.

Ahí lo tienen: si me preguntan a mí, eduquen a sus hijos en la bondad. Esfuerzo. Saber ir por libre. Retraso de recompensa. Oratoria. Capacidad de concentración. Curiosidad. Audacia. Excelencia. Altruismo. Asegúrense de que esas diez ideas queden cubiertas.

El progreso de la humanidad requiere enfrentarse a problemas cada vez más complejos, como hemos visto con el covid, el cambio climático o la superpoblación. Sólo educando generaciones cada vez mejor preparadas podremos hacerles frente.

Alguno me dirá “Dani, y dónde queda la felicidad?” Bien, no la he puesto porque para mí la felicidad no es una característica, sino una consecuencia. No se puede buscar la felicidad en sí misma, sino como consecuencia de decisiones que la generan.

Si se fijan, las diez ideas que he dado son simplísimas. No están en ningún temario de ningún colegio. Porque asumimos que estas cosas saldrán solas. Y asumiendo, así nos va. Enseñando datos y conocimientos, pero no fomentando cualidades.

Estoy seguro que me dejo otras. Pero estas son mis diez. Comenten aquí abajo cuáles añadirían o quitarían. Espero que les haya gustado, y lo puedan usar en casa. Y les dejo un link para hacer RT aquí mismo, porque así les ahorro camino.


Follow us on Twitter

to be informed of the latest developments and updates!


You can easily use to @tivitikothread bot for create more readable thread!
Donate 💲

You can keep this app free of charge by supporting 😊

for server charges...